Desecha a las personas toxicas.

    A menudo nos encontramos con personas equivocadas que presentan actitudes equivocadas, pudiendo ser nosotros mismos, y quizás esas mismas actitudes se van repitiendo a pesar de estar conscientes del mal proceder.


    Y así una vez y otra vez, dañando sin reconocer que alguien está siendo afectado.


    Qué difícil es aceptar un error, y más difícil ofrecer una disculpa.


    La soberbia junto con la necedad, en ocasiones son más fuertes que el cariño y el amor que se va sintiendo por alguien cuando ya se presenta el trato continuado.


    Falta humildad y honestidad para ubicar que hemos caido en las redes del “yo estoy bien, tú estás mal”, y de ahí nada ni nadie nos puede sacar.


    Seamos capaces de analizar qué estamos haciendo y a quien estamos perjudicando, dañar a alguien es dañarnos a nosotros mismos sin piedad y consideración. 


    Si esta situacion se repite frecuentemente, algo no está funcionando bien en la psique, manifestándose como un serio trastorno de personalidad.


    Si tal es tu caso necesitas ayuda profesional a través de un consejero u orientador como primera instancia, quien de no poderte persuadir de tu error, detectara que tu conflicto debe ser canalizado a un psicólogo.


    Todo tiene remedio en la medida de tu forma de ver la vida, y como interactuas con los demás ante los diferentes caminos que el recorrido te ofrece.  


    Decir perdón, lo siento, me equivoqué; siempre te abrirá la puerta hacia un horizonte más colorido …

    Julieta Hernandez Jauregui

    Escritora y columnista.

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