Amores que no funcionan, déjalo ir.

    Cuántas veces nos aferramos a una relación viciada por la costumbre, el temor a la soledad y el apego a la persona física, más no al sentimiento que debe imperar para que esa relación sea enriquecida con la debida tolerancia, el imprescindible respeto, la confianza a ciegas, la prudencia a ciertos comportamientos y formas de pensar, la paciencia ante los inciertos y sorpresas de la vida, y sobre todas las cosas, el amor incondicional tan condicionado hoy en día. 


    Debemos dejar ir a la persona equivocada con serenidad y sensatez, con firmeza y valentía, con desamor y dignidad; antes de caer en dramas y conflictos existenciales que ponen en alto riesgo nuestra estabilidad emocional que puede desencadenar trastorno físico, mental y emocional.


    Di adiós a las posturas costumbristas y anquilosadas, para que puedas retomar tu vida en paz con nuevas expectativas para un futuro sano y prometedor.


    Los tiempos mejores se proyectan, no se hacen ni se dibujan …

    Julieta Hernández Jauregui

    Escritora y columnista en blog Te Amo.

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